#9. Influencia publicitaria

“Si se cumpliera el criterio establecido por la OMS habría que retirar de las pantallas tres cuartas partes de los anuncios”.

Un dato muy alarmante, motivo principal de esta clase. Veremos cómo influye la publicidad y márketing alimentario en los niños y cómo condiciona y empeora su alimentación. También intentan confundir a los adultos, reforzando sus productos con vitaminas y minerales y haciéndonos creer que por ello son más sanos.

  • La literatura científica indica que la publicidad influye en los alimentos que los niños comen y piden a sus padres, y que éstos son, a menudo, ricos en calorías, grasas, azúcares y sal. La Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce que existen pruebas inequívocas de que la promoción de alimentos malsanos y de bebidas azucaradas está relacionada con la obesidad infantil. Los niños no tienen el juicio necesario para saber lo que les conviene, solo lo que les gusta, y eso la industria lo sabe. Captan su atención con recursos como premios, regalos y personajes que conocen. Su objetivo son los niños y adolescentes, un público especialmente vulnerable y sin un criterio formado para responder racionalmente a determinados estímulos, solo por eso la publicidad infantil debería regirse por unas regulaciones estrictas. Pero no las hay, pese a las recomendaciones de instituciones como la OMS.Los anuncios se pueden ver en diversos soportes, en televisión, internet (ya supone un tercio del presupuesto destinado a la publicidad), RRSS, advergames (juegos vinculados con una marca, se suelen ver en la página web), aplicaciones móviles y patrocinadores de eventos deportivos.La mayoría de los gobiernos europeos apoyan los códigos de autorregulación creados por la propia industria pero no promueven ninguna normativa legislativa. Por lo tanto, está sujeta a la buena fe de aquellos que firman dicho código,  y sin ningún tipo de compromiso legal. Pero si no cumplen, ¿qué pasa? Nada.Códigos de autorregulación en españa
    1. Código PAOS o Publicidad, Actividad, Obesidad y Salud, es un sistema de autorregulación que afecta a la publicidad de alimentos y bebidas dirigida a niños menores de 12 años y de 15 si la publicidad viene de internet. Nos aseguran que «con la aplicación de este código se ha conseguido una mejora de la calidad de los mensajes publicitarios dirigidos a los niños, siguiendo las recomendaciones internacionales sobre marketing de alimentos dirigida a niños por la OMS». Sin embargo, no vemos que en el Código PAOS, se hable de la calidad nutricional del producto publicitado ni la frecuencia de emisión de la misma. Ni rastro de la recomendación número 1 de la OMS: «la finalidad de las políticas debe ser reducir el impacto que tiene sobre los niños la promoción de alimentos ricos en grasas saturadas, ácidos grasos de tipo trans, azúcares libres o sal».
    2. El Plan HAVISA, se trata de una iniciativa que intenta incluir en la publicidad televisiva un mensaje saludable distinto cada mes y que incite a moverse más o a hacer una dieta variada y equilibrada. Está firmada por la AECOSAN (en su momento AESAN), la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y la Fundación Alimentum (constituida por las principales empresas del sector de la alimentación y bebidas en España y por la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas). Una estupenda iniciativa, aunque al parecer da igual si el producto es poco saludable.

    Según los criterios de la OMS las galletas y postres lácteos no se podrían publicitar. La OMS establece que no se puede hacer ningún tipo de publicidad sobre chocolatinas y sus derivados dirigida a niños menores de 12 años. Recordemos que dentro de este grupo están, entre otros los Huevos Kinder con la sorpresa, y toda la “familia” Kinder.

    Conclusiones científicas

    • Un revelador estudio sobre el “efecto de los 30 segundos” mostró la gran influencia que puede tener un simple anuncio en los pequeños. Se mostró a dos grupos de menores de entre dos y seis años unos dibujos animados, con la única diferencia de que un grupo vería el anuncio publicitario de un producto alimenticio. Al terminar la sesión, se pidió a niñas y niños que eligieran entre distintas parejas de comestibles: los que vieron los comerciales eligieron los productos promocionados en mayor proporción.
    • Según el estudio Analysis of food advertising to children on Spanish television: probing exposure to television marketing, los anuncios de alimentación dirigidos a niños han aumentado de 6 a 10 por hora y canal de 2006 a 2013. La gran mayoría de productos muy poco saludables. Después de analizar 1263 anuncios, correspondientes a un total de 256 horas de televisión los investigadores concluyeron que los niños están sobreexpuestos a este tipo de anuncios de comida.
    • Algo preocupante si nos fijamos en las conclusiones de otro estudio que dice que se podría haber evitado 1 de cada 3 casos de Obesidad en USA si se hubiese eliminado la publicidad de alimentos poco saludables en televisión.

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