#08. Problemas más frecuentes

No todo es tan bonito como lo pintan, por ello también debemos hablar de los problemas más frecuentes y darles solución. En esta clase tratamos esos problemas así como las preguntas más frecuentes.

Estancamiento del peso

Cuestión de subjetividad: ¿Come mucho o poco tu hijo?

  1. Los adjetivos mucho y poco son totalmente por lo que no es un baremo válido.
  2. En cuanto a la alimentación, como en el resto de aspectos, no conviene comparar si no confiar en la naturaleza del pequeño.

¿Y si no come? ¿Y si come demasiado?

En cuanto al peso, es más destacable fijarnos en que no lo pierda que en si pesa o gana más o menos que otro niño de su misma edad.

En cualquier caso, la prueba más segura es su estado físico y anímico. Si es un niño activo y feliz, probablemente será un niño saludable y las revisiones periódicas por el pediatra así lo irán confirmando. Siendo así, está comiendo lo que necesita y no hay razón para preocuparse.

Noches de insomnio

Hay niños que tienen problemas de sueño y a veces lo asociamos al inicio de la complementaria, puede que incluso coincida. Pero en ningún caso debemos concluir que el niño no duerme porque tiene hambre o por que le falten nutrientes. Debemos buscar la causa del insomnio.

Llantos, enfados y frustraciones

Puede que al principio les cueste gestionar la comida o llevársela a la boca, puede que quieran ir más rápido de lo que su cuerpo les permite o que pretendan meter demasiada comida en la boca y no sepan resolver la situación. Es entonces cuando puede aparecer la frustración.

En estos casos, conviene mantener la calma, acompañarlos, comprenderlos y animarlos para que sigan intentándolo. En el caso de que nos pidan ayuda o la creamos necesaria, podemos ofrecerla siempre sin abusar de ella, puesto que haciéndolo estamos impidiendo su independencia y crecimiento individual.

Todo ello puede hacer enfadar al bebé y que empiece a llorar y abandone. También puede llorar por otros motivos, por eso debemos siempre escuchar al niño, no solo verbalmente, sino que deberemos fijarnos también en el lenguaje no verbal.

Temores y miedos de atragantamiento

Es lo que puede hacer dudar de practicar el método o no, pero si dejamos fluir las cosas, propiciamos un ambiente tranquilo y confiamos en el bebé, pronto perderemos ese miedo.

Preguntas más frecuentes

¿Puedo darle sólidos aunque no tenga dientes?

Existen varios requisitos para que un bebé pueda comenzar a comer sólidos de manera segura, pero el hecho de que tenga dientes no es uno de ellos. Es evidente que no le daremos comida dura que no pueda gestionar pero cualquier tipo de comida que podamos chafar o deshacer con nuestros dedos de manera fácil será adecuada para el bebé, tenga o no tenga dientes.

¿Es normal que haya trozos de comida en las cacas?

Es un proceso completamente normal. El organismo está aprendiendo a gestionar y procesar los alimentos y con el tiempo dejarán de haber tantos trozos. Esto sucede de igual manera con las papillas, pero en ese caso no es tan fácil de detectar y por tanto se tiende a pensar que esto no ocurre, sin embargo el sistema digestivo trabaja de igual manera ante la nueva alimentación independientemente del formato de su introducción.

¿Cuando empiezan a notarse los avances?

Como ya hemos dicho, cada niño tiene su propio ritmo y debemos respetarlo. No obstante, de forma genérica suelen notarse avances en cuanto a la cantidad y las habilidades de gestión de alimentos entre los 9 y 12 meses.
Es importante recordar que este es un dato aproximado y que nada sucede si los avances tardan más en aparecer. Es cuestión de confianza y paciencia.

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