#06. Ventajas e inconvenientes

Aunque son muchas más la ventajas y beneficios, también tiene sus pequeños inconvenientes, aunque son de fácil solución. En esta clase vemos todos ellos y cómo corregirlos además de acabar de resumir los múltiples beneficios. Al final veremos qué dice la ciencia al respecto.

Inconvenientes

El Baby Led Weaning como todo, tiene sus pros y sus contras y el tema de la limpieza es el inconveniente más evidente pero no es el único.

Otra gran desventaja es la incomprensión y presión a la que la familia que ha decidido alimentar a su bebé confiando en la alimentación autorregulada puede verse sometida debido al desconocimiento acerca del tema en su entorno. Por suerte este es un inconveniente que, a pesar de molesto, tiene fácil solución.

Para empezar, un gran punto a favor es que la familia esté de acuerdo en su decisión, puesto que de lo contrario probablemente surgirán incómodas discusiones y desacuerdos que pueden convertir lo que se pretende como un buen momento familiar en un tira y afloja constante y angustioso.

A parte de esto, es importante que los cuidadores estén convencidos de su decisión, que tengan claros sus motivos. No tiene porqué pasar, pero puede que el entorno social e incluso el sanitario se encargue de sembrar las dudas que probablemente hagan a la familia preocuparse y reflexionar acerca de su decisión, sobretodo al principio, algo que puede molestar hasta el punto de sentirse atacados.

Sin embargo, conviene tener en cuenta que habitualmente la intención de quien habla es ayudar, no molestar y que tan solo defiende su punto de vista. Por ello es imprescindible contar con la herramienta de defensa más eficaz: la información. No se trata de una defensa contra los demás si no de la herramienta definitiva para que a pesar de la desconfianza del entorno, la familia siga convencida y feliz de su decisión.

Ventajas y beneficios

Lo que dice la ciencia

Postura de las entidades de referencia

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas en inglés) señala que los alimentos complementarios pueden ser alimentos triturados (“alimentos a consumir con cuchara”) o bebidas. De tales bebidas, la prioritaria es el agua, siempre en función de la sed del bebé. Tanto las infusiones como los zumos, aunque sean caseros, son desaconsejables.

Pero también reconoce que podemos alimentar a nuestros bebés con alimentos que puedan coger con sus propios dedos. Opinan algo similar la Academia Americana de Pediatría (apartado “foster-Self-feeding”), la Agència de Salut Pública de Catalunya y la Asociación Española de Pediatría, que manifiesta que “los bebés son capaces de alimentarse por sí mismos, probando alimentos adecuados y nutritivos que tengan a su alcance”.

Si revisamos los artículos científicos que hayan evaluado esta cuestión nos encontramos con la revisión de la doctora Amy Brown, Sara Wyn Jones y Hannah Rowan.

Tras evaluar todas las pruebas empíricas disponibles que hubieran examinado este método de alimentación, las investigadoras no solo no encuentran motivos para desaconsejarlo sino que concluyen que puede fomentar el desarrollo de un comportamiento alimentario positivo y prevenir el exceso de peso. En todo caso, reconocen que es necesario disponer de más investigaciones a gran escala “para entender esta observación”.

Poco después ha llegado una nueva investigación sobre el tema a las revistas científicas. No es “a gran escala”, como pedían la doctora Brown y su equipo, pero sí se trata de un trabajo científico bien diseñado. Lo han publicado en septiembre de 2017 la doctora Rachael Taylor y sus colaboradores en la revista JAMA Pediatrics.

La conclusión: Que los bebés alimentados mediante el método baby-led weaning no presentaron diferencias, con respecto al resto de bebés, en marcadores como el riesgo de anemia, la tasa de crecimiento o el peso corporal (ni por defecto ni por exceso). Tampoco presentaron más riesgo de ahogamiento. De ahí que un análisi del estudio, publicado en la misma revista por Lakshman y colaboradores, añada que estamos ante un método “seguro y efectivo”.

Aunque no podemos afirmar que prevenga de forma efectiva la obesidad, sí sabemos que no parece arriesgado y que promueve el normal crecimiento del bebé quien, además, disfruta más del momento de la comida y presenta menos aversiones dietéticas.

Y es que si queremos que nuestros hijos disfruten comiendo comida y no papillas, parece más lógico que le ofrezcamos los alimentos en su formato original, que es el que más le interesa, y no en trituradas versiones que quizá retrasen su proceso de aprendizaje.

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