#02. El protagonista: tupper.

En esta clase hablamos sobre los distintos tipos de tupper y cuál es mejor. ¿Qué sabes sobre el bisfenol A? Es el compuesto que contienen los tupper de plástico, y analizamos en detalle las últimas investigaciones al respecto. También vemos cómo reutilizar envases y utilizarlos como tuppers originales y cómodos.

La necesidad del tupper

La necesidad del tupper nace del actual ritmo y estilo de vida. Estrés prisas y falta de tiempo son los condicionantes que nos impiden relajarnos para descansar y comer tranquilamente. Ir a casa, cocinar como antiguamente se hacía y disfrutar del momento de la comida. No obstante, es también una estrategia perfecta para poder mantener una alimentación saludable para todos aquellos a quienes las prisas les atrapa. Llevar la comida de casa, no solo ayuda a comer mejor, sino a ahorrar.

Plástico VS cristal

El Bisfenol A (BPA)

BPA es una sustancia química industrial utilizada para fabricar plásticos. Se encuentra en plásticos de policarbonato y se utiliza en envases de alimentos, botellas de plástico, biberones, tuppers, para revestir el interior de latas de bebida y conservas, en materiales antiadherentes como el teflón, en los tickets de caja e incluso en cajas de cartón para pizza.

Cuando se usan, reutilizan, calientan y recalientan esos envases, el BPA se filtra en los alimentos y las bebidas que los contienen. Por lo que literalmente estamos comiendo plástico. Ha habido mucho controversia al respecto y lo cierto es que ha medida que han ido pasando los años han ido cambiando de opinión:

La conclusión general que EFSA reflejó en su opinión de 21 de enero de 2015 sobre bisfenol A, es que dicha sustancia no plantea ningún riesgo para la salud humana puesto que los niveles de exposición calculados se encontraban muy por debajo (de 3 a 5 veces) de la ingesta diaria tolerable de 4  μg/kg de peso corporal/día establecida para todos los grupos de edad y poblaciones sensibles, como embarazadas y ancianos.

Incluso, los expertos de la EFSA llegaron a la conclusión de que aun considerando todas las posibles fuentes de exposición a bisfenol A (productos alimenticios, juguetes, polvo, cosméticos y papel térmico), no se superaría la ingesta diaria tolerable.

Posteriormente, y con motivo de una solicitud remitida en abril de 2016 por el Ministerio de Sanidad, Bienestar y Deporte de Holanda, en octubre de 2016, la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria se pronunció sobre el informe publicado por el Dutch National Institute for Public Health and the Environment   (RIVM), en el que se reflejaba un análisis crítico de dos publicaciones francesas que describen los efectos pre y perinatales del bisfenol A en el sistema inmune:

  • Menard, S. et al. (2014) Perinatal exposure to a low dose of bisphenol A 68 impaired systemic cellular immune response and predisposes young rats to 69 intestinal parasitic infection     
  • Menard, S. et al. (2014) Food intolerance at adulthood after perinatal 71 exposure to the endocrine disruptor bisphenol A

EFSA concluyó que se habían apreciado limitaciones en la forma en que estos estudios fueron diseñados y llevados a cabo y que además, los datos fueron muy variables como para establecer una nueva TDI para el BPA.

La ECHA (Agencia Europea para Sustancias y Preparados Químicos) en su reunión de 17 de junio de 2017, confirmó por unanimidad que el BPA es una sustancia con propiedades de alteración endocrina y con probables efectos graves para la salud humana, generando un nivel de preocupación similar al de las sustancias carcinogénicas, mutagénicas y tóxicas para la reproducción (CMR categoría 1A o 1B).

A la vista de estas informaciones, y con el objetivo principal de aclarar en la medida de lo posible la incertidumbre que ha acompañado al bisfenol A, EFSA redactó un protocolo que sometió a consulta pública y mediante el que se pretendía valorar si las nuevas pruebas científicas, publicadas a partir del año 2013 y no evaluadas previamente por la EFSA, justificaban la ingesta diaria tolerable (t‐TDI) temporal de BPA establecida en 4 μg / kg pc por día o si por el contrario propiciarían una nueva modificación de aquella. El citado protocolo, desarrollado por un grupo internacional de trabajo de EFSA que incluye expertos de Dinamarca, Francia, Alemania, Países Bajos, Noruega, Suecia y Suiza así como cuatro científicos independientes nombrados por la EFSA, fue discutido y aprobado en la reunión del Panel de EFSA de noviembre de 2017 y establece el desarrollo del proceso de reevaluación del riesgo de exposición al BPA durante el año 2018.

Mientras finaliza la reevaluación, y en aras de garantizar que la exposición al bisfenol A siga siendo inferior a la t‐TDI fijada por EFSA y no se ponga en peligro la salud humana, el 14 de febrero de 2018 se publicó en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) la medida sobre bisfenol A que modifica el Reglamento (UE) Nº 10/2011. Esta medida establece un Límite de Migración Específica (LME) de 0,05 mg de bisfenol A por kg de alimento para los materiales y objetos plásticos. Como novedad, este límite también se aplica, aparte de a materiales y objetos plásticos, a los barnices y recubrimientos que puedan contener bisfenol A en su composición aunque, no se encuentren incluidos en el ámbito de aplicación del Reglamento (UE) Nº 10/2011.

En 1988 las industrias de materiales plásticos crearon un sistema con 7 símbolos para identificar los materiales utilizados en la fabricación de sus productos y poder proceder así a su reciclaje.

Este sistema se conoce como «Código de Identificación de Resinas». Estos símbolos están formados por un triángulo de flechas con un número en su interior;

Cada número corresponde a un material específico:

  • Código 1: PET (Polietileno Tereftalato)
  • Código 2: HDPE (Polietileno de Alta Densidad)
  • Código 3: PVC (Policloruro de Vinilo)
  • Código 4: LDPE (Polietileno de Baja Densidad)
  • Código 5: PP (Polipropileno)
  • Código 6: PS (Poliestireno)
  • Código 7: Otros plásticos (Polisulfona, Poliéter Amida, Polímero de cristales líquidos…)

¿A qué corresponde el número 7?

Siempre se ha sospechado erróneamente que el código 7 es un indicador de peligrosidad, cuando simplemente indica que la resina utilizada no es una de las más frecuentes y no se incluye dentro de los 6 códigos anteriores. No tiene ninguna relación con el hecho de que sea o no apto para su contacto con alimentos.

¿Y si mi tupper no tiene grabado ningún número?

Reutilizables

Una forma de ahorrar en tupper, ser más originales y ayudar a salir de la monotonía tuperiana, es reciclar recipientes de cristal.  Todos los botes de legumbres, salsas de tomate y demás, podemos utilizarlos para preparar nuestras ensaladas o salsas.  Así que a partir de hoy, no tires ningún bote de cristal y piensa para qué puedes usarlo.

Tipos y tamaños

Recomiendo tener diferentes tipos y tamaños, para cubrir todas nuestras necesidades y no aburrirnos de llevar siempre el mismo recipiente y comer siempre en el mismo recipiente.

Además uno será más práctico que otro según para qué lo usemos. Cuando hagamos el batch cooking, probablemente necesitemos tupper más grandes, para salsas más pequeños y si queremos hacerlo por ración individual, medianos.

También disponemos de tupper con separadores o bandejas incluidas paras poder separar comidas.

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