#04. No cuentes calorías

A veces nos obsesionamos contando calorías, resolviendo ecuaciones matemáticas para comer exactamente el número de calorías que necesitamos y todo para nada, ya que contar calorías no sirve de nada. Lo importante es de qué alimentos provienen esas calorías.

En esta clase vemos por qué no debemos contar calorías y como confeccionar y elaborar entonces la dieta.

Ya sabemos que para calcular las calorías que necesitamos disponemos de diferentes fórmulas:

  • Ecuación de Harris-Benedict

VARONES: GEB = 66,47 + (13,75 x P) + (5,0 x A) – (6,76 x E)
MUJERES: GEB = 665,10 + (9,56 x P) + (1,85 x A) – (4,6 x E)

  • Ecuación de Mifflin-St. Joer

VARONES: GEB = (10 x P) + (6,25 x A) – (5 x E) + 5
MUJERES: GEB = (10 x P) + (6,25 x A) – (5 x E) – 161

  • Ecuación de FAO/WHO/ONU

Y que después deberemos aplicar un factor de actividad, uno de agresión (en caso necesario) y una restricción y adición en caso de querer perder o aumentar peso. Todo ello nos dará un valor: la cantidad de calorías que se necesitan por día. Pongamos por caso, el mío: 1700 kcal.

Fuentes calórcias 

¿Por qué ocurre esto?

Porque la definición de dieta equilibrada siempre ha sido atendiendo a los macronutrientes (hidratos, proteina y grasas) y de ahí han ido derivado otras dietas, siguiendo hipótesis que no siempre se convierten en realidad. Por ejemplo:

  • Como las grasas tienen muchas calorías, las tenemos que limitar en una dieta de adelgazamiento.
  • Como los diabéticos no metabolizan bien la glucosa, tenemos que restringirles los hidratos de carbono.
  • Como algunos deportistas quieren ganar músculo, rebentémoslos a proteínas.

Tratar de diseñar una dieta teniendo en cuenta sólo 3 nutrientes, es muy impreciso.

Composición de la dieta

Yo puedo diseñar una dieta de 1700kcal, con un 55% HC, 15% proteína y 30% de grasas. De modo que estaré diseñando una dieta equilibrada pero no tiene por qué ser sana. Si tenemos que reducir 100 calorías una dieta o queremos mejorarla, no lo haremos cambiando de pan de molde blanco al integral, sino dejando de comprar panes que realmente no son integrales. Así que si queremos perder peso, no debemos cambiar los productos por productos light, sino por alimentos. Sin embargo, una dieta aparentemente desequilibrada, puede ser sana si está compuesta por los alimentos adecuados.

  • Lo que debería ser:  hidratos complejos y azúcares naturalmente presentes: cereales integrales, legumbres, hortalizas, frutas, verduras… Carnes no procesadas, pescados, huevos, lácteos enteros, legumbres, frutos secos, semillas… Grasas provenientes del AOVE, aguacate, frutos secos, pescado azul, lácteos enteros, coco…
  • Lo que no debería ser: azúcares y productos refinados: dulces, pasteles, bollos, galletas, pan blanco, pan de molde, pasta, arroz… Carnes procesadas, pescados procesados, embutidos, postres lácteos… Grasas de bollerías, embutidos, carnes procesadas, ultraprocesados… Grasas refinadas de girasol, palma…

Así que, es preferible no llevar una dieta tan equilibrada y que sea sana, que llevar una dieta súper calculada, que no se pase ni una caloría, que sea 60-15-25 y que esté basada en productos basura, porque eso hace de tu dieta, una dieta nefasta. Con lo cual, ni pierdes peso, ni te encuentras bien.

Además, ningún alimento o grupo de alimentos es imprescindible, los nutrientes en cambio, sí lo son. Pero afortunadamente están presentes en diferentes alimentos, que son los que debemos incluir en nuestra dieta, más allá de una simple proporción. Pensad que en el plato ponemos comida, no números.

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