Episodio 349. Comer sano sin darte cuenta.

Hoy os cuentos algunas claves para comer sano sin apenas darte cuenta.

Lo primero es la cocina. Organízala.Se ha demostrado que ambientes caóticos y desorganizados impulsan a comer de forma menos saludable y en mayor cantidad que hacerlo en la misma cocina, pero organizada y limpia.

Coloca la comida de forma estratégica
Incluso sin hambre, cuando hay comida a la vista es difícil resistirse. Además, si vamos corriendo de un sitio para otro o hacemos varias cosas a la vez, a menudo terminamos comiendo lo primero que vemos. Es simplemente nuestra naturaleza.

Cuando la comida está fuera de la vista, estará también fuera de la mente
Hay que esconder cualquier tentación en los armarios de la cocina, en la parte trasera de los cajones del frigorífico o dejarla dentro de recipientes opacos. Os sorprenderéis de la rapidez con la que os olvidáis de ellos.

Un bol de fruta a la vista
Disponed un bonito y atractivo bol de fruta y verdura justo al alcance de la mano, en la encimera o en la mesa de la cocina, incluso en el recibidor para no olvidarla al salir de casa. Frutas sencillas de tomar, como las manzanas y las peras, hacen que los snacks saludables sean más fáciles de comer.

Ingredientes para tener siempre a mano
Tened siempre a mano cereales que se puedan preparar en 10-15 minutos, como el bulgur o quinua. Mezcladlos con un gran puñado de hojas verdes, atún en aceite de oliva o salmón ahumado y tendréis una rica y saludable cena preparada rápidamente.

Otros ingredientes esenciales para tener siempre a mano son huevos, legumbres cocidas y verdura congelada.

Sin miedo a pasarse
Siempre que podáis, doblad la receta y congelad la mitad. Las comidas congeladas pueden ser la salvación después de un día agotador. Preparar comidas congeladas (y no comprarlas en el supermercado) permite ahorrar dinero, por no hablar de que se come muchísimo más sano, se evitan conservantes, procesados y extras de azúcar y sal.

Optimiza la compra
No hay que volverse loco con listas de la compra complicadas e interminables. Simplificad al máximo y optad por dos o tres proteínas, uno o dos tipos de hoja verde, dos o tres frutas, dos o tres tipos de verdura y uno o dos cereales y legumbres. Así, nos aseguramos de tener los componentes que necesitamos para preparar una deliciosa cena en el último minuto.

Marina las proteínas
Marinad el pollo, pescado o carne antes de cocinarla a alta temperatura. Es la mejor forma de añadir sabor con un método bajo en calorías comparado con el rebozado.

Saltea de forma inteligente
Para evitar que se peguen las verduras cuando las salteéis, en vez de añadir más aceite, simplemente añadid un chorrito de agua. Ahorra unas cuantas calorías y además previene que se queme y hace que la comida esté más jugosa.

Blog · Libro · Contactar · ¿Quién soy? · Aparición Medios · RGPD

Youtube