1159. Por qué empezar YA a cuidarnos.

La semana pasada, en el podcast 1153. Navidades saludables y flexibles, os expliqué qué hacer para llevar unas navidades saludables y flexibles y evitar el aumento de peso anual de esa época. Hoy quiero incidir en una parte de lo que expliqué en ese episodio, el hecho de empezar ya y no esperar a enero.

Y es que, erróneamente tenemos el pensamiento de olvidarnos de nuestra dieta y “ya en enero” me pongo a ello. Sinceramente creo que es para sentirse bien con uno mismo, porque en las fiestas navideñas está “justificado” comer mal y no importa si como 2 o 10, porque hay un motivo, algo que explica mi conducta y la justifica. ​​En cambio, si inicio un tratamiento dietético y como dulces, o bebo alcohol o como de más, siento que estoy haciendo algo mal, ya que “no estoy siguiendo las pautas de mi nutricionista” y por lo tanto me siento mal, ergo prefiero esperar a enero y sentirme bien comiendo mal. Incluso hay quien cree que tiraría el dinero.

Pero con este pensamiento estamos cometiendo dos errores:
Pensar que estar a dieta o emprender un tratamiento dietético se limita a seguir un menú, cuando precisamente de lo que sirve un tratamiento dietético en esta época es de aprender a gestionar fiestas y eventos, a sentirse bien “comiendo mal” y poder disfrutar de unas navidades saludables y flexibles.

Comer más y peor, empeorar tu situación y salud y tener que trabajar más posteriormente, lo que implicará más esfuerzo, tiempo y dinero. Y ni que deciros si la persona va saltando de dieta milagro en dieta milagro, tan populares y vistas en los primeros meses del año. Eso sí que es tirar el dinero.

Y esto se ve reflejado en las consultas de los nutricionistas, al menos en la mía, tanto porque mis pacientes me piden vernos después de fiestas como porque no hay tantas primeras visitas. Y creo sinceramente, que es un error. Porque si nos vemos antes podemos trabajar la gestión y el cómo llevar unas navidades saludables y flexibles. Si nos vemos durante podemos analizar posibles errores y evitar volver a cometerlos en la segunda parte de las fiestas. Y sino… pues llega el después con las frases de “me he pasado”, “otro año igual” y la más oída “no podríamos hacer algo más detox, estricto, algo así para perder rápido lo de navidad?”

En fin, explicados los motivos, expliquemos las consecuencias. A ver si veis el por qué de cuidarnos antes y durante las fiestas.

El primero, el que vimos la semana pasada y que se repite cada año, el aumento de entre 3 y 5 kilos que luego buscamos perder en 1 semana con cualquier plan detox o dieta milagro. Lo que conlleva una pérdida de dinero, tiempo y salud. Algo, por cierto, totalmente evitable.

El malestar y pesadez gástricos -que suele durar días o incluso semanas, más si hay patología digestiva de base-, y que son tan comunes en estos días de comidas copiosas y abundantes, además de muy seguidas la una de la otra. Eso nos lleva a caer en la ingesta inconsciente, en el comer por comer, en el comer aún estando a reventar, el no escuchar a nuestro cuerpo y no respetar nuestra señales de hambre y saciedad.

Otra de las dificultades que encontraremos después de navidades si no nos cuidamos será es necesidad de dulce, dulce que por cierto, tendremos a mano por el excedente de las compras. Estaremos muchos días comiendo dulces y eso generará en nuestro cuerpo una demanda innata de más azúcar. Es como un síndrome de absitencia que deberemos trabajar y vencer al acabar las fiestas.

Seguimos con la falta del aprendizaje en la gestión de fiestas, eventos y escapadas. Las navidades es algo que se repite cada año y si cada año caes en el mismo error, digo yo que habrá que hacer algo no? Hay una frase que me encanta, de Einstein diría que es, que dice “Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Así que tendremos que aprender a gestionar las navidades (y resto de eventos, porque es algo que casi cada mes tenemos), para evitar cometer los mismos errores y en este caso, volver un año más al aumento de peso, entre otros.

También es cierto que reduces el desperdicio de comida porque parte de lo que se aprende en la gestión de la Navidad es a comprar de forma ajustada al número de comensales. Así que tiras menos comidas y ahorras dinero.

Perder el hábito del gimnasio, ya que cuando uno descuida la alimentación es muy fácil descuidar el hábito del ejercicio.

Como veis hay muchos motivos por los que cuidarnos y mantener nuestro tratamiento durante las fiestas y muchas consecuencias de no hacerlo.

Sea como sea, espero que podáis disfrutar de la familia y de estos días, más allá de cómo comáis, porque eso es lo realmente importante.

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