1083. Tipos de café.

Siempre oímos que el café es bueno si es de calidad, pero ¿cómo sabemos si estamos consumiendo un café de calidad?

Todo café viene del café verde, sería como el café madre o el café base. Este café se tuesta y se obtiene el café natural. Durante este tostado se puede jugar con el tiempo, temperatura… y eso le dará al café uno u otro sabor, por lo que tendrá más o menos calidad organoléptica. Además existen diferentes tipos de tueste: natural, medio e intenso. Esta calidad también dependerá del tiempo que transcurra entre tostado y consumo.

No obstante, existe otro tipo de café, el café torrefacto. Este café es aquel al que durante el proceso de tostado se le ha añadido azúcar. Este azúcar se carameliza y quema, dando al café resultante un sabor más intenso, amargo y, bajo mi punto de vista, desagradable al paladar.
Esta técnica tiene su origen en la guerra civil, cuando utilizaban el café como medio de conservación. El problema es que durante la postguerra se siguió utilizando ya que abarataba los costes del mismo: el café torrefacto puede contener hasta un 15% de azúcar. Eso hizo que la gente lo consumiera durante más tiempo y que a día de hoy estén acostumbrados a ese tipo de café.

Finalmente encontramos el café mezcla, que a pesar de lo que muchos crean, no es una mezcla de diferentes tipos de cafés o de cafés de diferentes orígenes, sino una mezcla de café natural y café torrefacto.

De este modo, la calidad del café dependerá del tipo, siendo de mayor a menos calidad, el natural, mezcla y torrefacto. Además, debido al sabor suave del natural, no se suele necesitar añadir tanto azúcar a la hora de consumirlo.

En cuanto a las cápsulas, suele utilizarse café natural, pero para poder confirmarlo debemos leer el etiquetado. En él, veremos si se trata solo de café (café natural) o de café con azúcar (mezcla o torrefacto).

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