#7. Dieta vegana

Los individuos que son vegetarianos desde nacimiento, de adultos presentan una estatura, un peso y un IMC similares a los de aquellos que se hicieron vegetarianos en etapas posteriores de su vida, lo cual sugiere que durante la infancia y la niñez las dietas vegetarianas bien planificadas no afectan a la estatura o al peso finales del adulto.

Las dietas vegetarianas en la niñez y la adolescencia pueden contribuir al establecimiento de patrones alimentarios saludables para toda la vida y pueden ofrecer algunas ventajas nutricionales importantes.

Los niños y adolescentes vegetarianos tienen una ingesta inferior de colesterol, grasa saturada y grasa total, y una ingesta superior de frutas, verduras y fibra que los no vegetarianos. También se ha documentado que los niños vegetarianos son más delgados y que poseen niveles más bajos de colesterol en sangre.

Estas son conclusiones de la ADA, así que queda claro que SI, un niño puede ser vegano/vegetariano, crecer sano, desarrollarse adecuadamente y no tener ningún tipo de problema o complicación. En la clase de hoy explico cómo debe ser esa alimentación vegana para que así sea.

¿Los niños pueden ser veganos/vegetarianos?

Sí. En el caso de la alimentación vegetariana, que excluye carne y pescado pero incluye huevos y/o productos lácteos, y la vegana, que excluye carne, pescado, huevos y productos lácteos, bien planeadas y suplementadas cuando sea necesario y de manera adecuada, pueden satisfacer las necesidades de niños y adolescentes.

Si no se plantean con cuidado y conocimiento pueden suponer un riesgo de deficiencias nutricionales y energéticas, especialmente en el caso de las dietas más restrictivas, como las veganas. Por este motivo, en estos casos es conveniente consultar a un profesional de la salud experto en alimentación vegetariana.

Es muy importante que suplementemos la B12 a los bebés y niños vegetarianos desde el momento en que se inicia la alimentación complementaria. Hasta ese momento la obtienen de la leche materna o de la leche de fórmula.

La leche materna contendrá la B12 que obtenga la madre a través de los alimentos de origen animal, o en el caso de ser vegetariana/vegana, de su suplementación. Por supuesto, contando que la madre se suplementa adecuadamente.

Aunque en las dieta veganas o OLV no hay problemas ni objeciones, hay versiones de estas dietas que sí podrían ser deficitarias. Las alimentaciones extremadamente restrictivas como la macrobiótica, la frugívora o la crudívora se han asociado a un deterioro en el crecimiento y, por lo tanto, no pueden ser recomendadas para niños.

La dieta macrobiótica no es necesariamente vegetariana, ya que incluye en su planteamiento más clásico el consumo de pescado e incluso de pequeñas porciones de carne. El sistema macrobiótico se basa en el Ying y el Yang. Consiste en una serie de diez dietas que van de menos tres a más siete. Las cinco primeras (-3 a +2) incluyen cantidades decrecientes de alimentos de origen animal. Las dietas restantes (-3 a +7) son exclusivamente vegetarianas y contienen cantidades crecientes de granos de cereales, hasta llegar a la dieta siete compuesta únicamente de grano de cereal triturado.

La dieta frugívora es aquella en la que la alimentación está basada únicamente en el consumo de frutas y, en ocasiones, frutos secos. Hay versiones que dicen que también pueden comerse verduras crudas y semillas. Su popularización se produjo tras la muerte de Steve Jobs en octubre de 2011, en buena parte, por las múltiples referencias a los hábitos alimenticios del magnate de los negocios que el escritor Walter Isaacson recogió en Steve Jobs: La biografía.

La alimentación crudívora o crudivegana cumple los mismos principios que la vegana: es decir, no se consumen alimentos de origen animal, pero además se añade otro requisito que es que todo aquello que se consuma estará crudo o, a lo sumo, deshidratado o con un tratamiento térmico sin que se superen nunca los 40 o 42ºC, que es, según los preceptos de esta alimentación, la temperatura máxima que alcanzaría un alimento expuesto al sol.

Alimentación complementaria

Hierro

Suplementos

Recomendaciones generales

La mayoría son perfectamente aplicables también a niños que siguen una dieta tradicional:

    • Escoger una gran variedad de alimentos: frutas, verduras, hortalizas, cereales, legumbres, semillas….
    • Minimizar el consumo de alimentos superfluos, que son aquellos que solo aportan energía, pero no una buena densidad de nutrientes, y que además son ricos en grasas no saludables y sal: bollos, dulces, zumos, refrescos, galletas, golosinas, snacks, patatillas…
    • Usar sal yodada, pero con moderación. En bebés, se puede añadir una pizca a la comida a partir de los 7-8 meses.

<>La grasa de referencia debe ser el aceite de oliva, mejor crudo.

  • Si se toman lácteos y huevos, es preferible elegir los lácteos con poca grasa y consumir ambos alimentos con moderación.
  • Suplementar la B12.
  • Acompañar los alimentos ricos en hierro con una fuente de vitamina C para mejorar su absorción.
  • Prolongar la lactancia materna exclusiva a demanda al menos hasta los 6 meses, y cuando se inicie la alimentación complementaria, ofrecer primero el pecho.

 

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