Patología autoinmune: Qué es, síntomas, causas y soluciones nutricionales

¿Qué es una patología autoinmune?

Las patologías autoinmunes son un grupo de enfermedades en las que el sistema inmunológico del cuerpo ataca por error sus propios tejidos. Esto ocurre cuando el sistema inmunológico no puede distinguir entre células del propio organismo y patógenos externos, desencadenando inflamación y daño en los órganos afectados.

Síntomas principales

  • Fatiga crónica.
  • Dolor e hinchazón en las articulaciones.
  • Fiebre inexplicable.
  • Pérdida de cabello.
  • Alteraciones en la piel (erupciones o lesiones).
  • Sensibilidad al frío o calor.

Los síntomas varían según la enfermedad autoinmune, pero suelen incluir dolor, fatiga y alteraciones metabólicas.

Causas y factores de riesgo

  1. Factores genéticos: Una predisposición hereditaria puede aumentar el riesgo.
  2. Desajustes hormonales: Las mujeres tienen más probabilidades de desarrollar enfermedades autoinmunes debido a los cambios hormonales.
  3. Infecciones virales o bacterianas: Algunos virus y bacterias pueden desencadenar una respuesta inmunológica anómala.
  4. Estrés y factores ambientales: La exposición a ciertos productos químicos o el estrés crónico pueden influir en el desarrollo de estas patologías.

Soluciones con enfoque nutricional

  1. Consumir alimentos antiinflamatorios
    Incorporar grasas saludables como las que provienen del aceite de oliva, aguacate y frutos secos, junto con alimentos ricos en omega-3 (salmón, semillas de chía, linaza), puede reducir la inflamación.
  2. Aumentar la ingesta de antioxidantes
    Las frutas y verduras de colores brillantes (frutos rojos, espinacas, zanahorias) contienen antioxidantes que protegen las células del daño y pueden reducir los procesos inflamatorios.
  3. Evitar alimentos inflamatorios
    Limitar el consumo de azúcares refinados, alimentos procesados, grasas trans y alcohol, que pueden agravar la inflamación y empeorar los síntomas.
  4. Mantener un equilibrio en el microbioma intestinal
    Incorporar probióticos y prebióticos para mejorar la salud intestinal, como yogur sin lactosa, kéfir, ajo y cebolla, puede ser beneficioso en el manejo de estas patologías.
  5. Controlar el consumo de gluten y lácteos
    Algunas personas con enfermedades autoinmunes pueden beneficiarse de reducir el gluten y los lácteos, ya que estos alimentos pueden promover la inflamación en ciertas condiciones.

Otros enfoques complementarios

  • Ejercicio moderado: Mantenerse activo de forma regular, evitando el exceso de esfuerzo, ayuda a reducir el estrés y la inflamación.
  • Tratamientos médicos: El manejo adecuado de estas patologías requiere un diagnóstico y tratamiento especializado por parte de un médico.

Las enfermedades autoinmunes son complejas y pueden requerir un enfoque multidisciplinar que combine la nutrición adecuada, la gestión del estrés y el tratamiento médico.