1161. Comer sin hambre.

Alguna vez he hablado del comer consciente o el mindful eating y de por qué creo que es importante trabajarlo en consulta y como hábito (podéis buscarlo en el buscador de comiendoconmaria.com), dedicarle tiempo e intentar mejorar ese aspecto de nuestra dieta. Es uno de los factores que, para mí, entran en el concepto de dieta.

En el podcast de hoy quiero centrar me en una de las cosas que ocurre cuando no comemos de forma consciente, el comer sin hambre. Creo que si hacemos un poco de reflexión, todos (¡y me incluyo!) podemos encontrar un momento en la semana en el que hemos comido sin hambre. Yo por ejemplo, sin ir más lejos fue el martes, que comí en casa de mi suegra, me llené con el primero pero como tenía el segundo servido y, no lo voy a negar, iba apurada de tiempo, me lo comí sin pensarlo.

Motivos más habituales por los que comemos sin hambre:
1. Sed: a menudo confundimos la sed con hambre. Para poder diferenciarlo, basta con tomar un vaso de agua antes de ingerir los alimentos y posteriormente pensar ¿sigo teniendo hambre? Si la respuesta es no, te darás cuenta de que no tenías hambre realmente.

2. Aburrimiento: es la emoción predominante en la ingesta de alimentos sin hambre. Cuando estamos aburridos o no sabemos qué hacer, comemos. No hay ejemplo más claro que la pandemia, nos pasabamos los días cocinando y comiendo, por hacer algo, ya que no sabemos no hacer nada. Es algo muy común en niños también, los niños suelen decir “tengo hambre” cuando llevan un rato solos o jugando a un mismo juego. Para ellos es una manera de acabar una actividad o conectar con nosotros en caso de que estuvieran solos.
Para detectar el hambre por aburrimiento como por otra emoción, hay varios recursos que podemos utilizar, son los que yo trabajo con mis pacientes en consulta:
– Responder a la pregunta ¿Del 1 al 5 cómo de lleno está mi estómago?, ¿si estuviera haciendo ACTIVIDAD QUE ME GUSTE MUCHO, tendría hambre? ¿Qué busco llenar con esta comida?
– Técnica STOP: para, toma conciencia, observa y procede.
– Busca un entretenimiento y analiza si se te ha pasado hambre.

No debemos comer sin hambre del mismo modo que no debemos pasar hambre. Si tenemos hambre deberíamos comer, pero antes debemos asegurar nos de que realmente sentimos hambre. Por eso no me parecen bien las dietas en las que las personas pasan hambre, ni tampoco en las que no se busca el origen del hambre o la sensación de esta.

3. Ansiedad: en este caso se debe buscar ayuda psicológica porque necesitamos encontrar que origina la ansiedad y trabajar en ello. De nada sirve intentar arreglar un problema corrigiendo la alimentación porque el problema de alimentación es secundario a este problema de base. Y muchas veces lo único que se consigue es agravar la ansiedad, por no cumplir con una carga más que nos hemos añadido.

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