1155. La compra inteligente.

“Si lo tienes, te lo comes”. Es la frase que te tiene que resonar cada vez que vas a la compra. Porque sin duda, si lo compras, te lo comerás. Y debes tenerlo claro, tarde o temprano te lo acabarás comiendo y probablemente será más temprano que tarde, así que si no quieres comerlo, no lo compres y no lo tengas.

Puede parecer difícil no caer en las tentativas ofertas y promociones de los supermercados pero en realidad, si tengas en cuenta cuatro aspectos importantes, conseguirás hacer una compra inteligente. Veamos uno a uno cuáles son esos aspectos.

– Más mercado, menos supermercado. Otra premisa que me encanta y describe muy bien cómo llevar a cabo una alimentación saludable. Si nos limitaramos a ir al mercado a hacer la compra en lugar de ir al super o hipermercado, ya tendríamos mucho ganado y aunque no quisiéramos compraríamos más sano. Así que puedes empezar por ahí, cambia el destino de compra y empieza a ir al mercado local.
Hay quien piensa que comprar en el mercado es más caro, pero en realidad te ahorras un montón de productos insanos y innecesarios que acabas comprando en el hiper así que en realidad te gastas lo mismo pero ganando salud.

– Elaboración de la lista: Si sabes que comprar, puedes limitarte a comprar solo lo que necesitas, evitando así cualquier oferta por tentadora que sea. Además evitarás «ir de paseo» por el súper y por lo tanto no cruzarás ciertos pasillos que no deberían ni estar.

– Evita ofertas 3×2, 2×1, segunda unidad al 70 o 50%, promociones con regalos… Todo eso está diseñado para que lo compres cuando en realidad no lo necesitas. Al final, acabas tirándolo por que se te hecha a perder o caduca y en definitiva, es más caro. A veces hasta hace que desplaces el consumo de alimentos saludables por otros que no lo son. Los únicos artículos en los que veo útil este tipo de ofertas es en droguería: pañales, detergentes, jabón…

– Ir sin hambre y sin niños. Ir con hambre solo va a hacer que compremos alimentos superfluos e hiperpalatables, cargados de azúcar y grasa. Así que antes de coger el carrito, coge el tentempié o asegúrate de ir con el estómago lleno.

– Evitar productos y sino, leer la etiqueta. Si quieres ir sobre seguro, compra solo alimentos, es decir aquello que no necesita una etiqueta. De esa manera estarás comprando materias primas y te asegurarás de comprar de forma saludable. Si necesitas algún producto, lee la etiqueta con atención, los productos suelen parecer más saludables de lo que son en realidad.

– Comprar para la semana. Ir una vez a la compra en lugar de siete (si compras al día) evitará que te enfrentes a las estrategias de márketing de los supermercados y que por lo tanto tengas menos oportunidades de caer en la compra de productos insanos e innecesarios.

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