¿No tienes tiempo para cocinar?

¿No tienes tiempo para cocinar? ¿Sueles comer cualquier cosa improvisada? ¿Acabas yendo a buscar comida preparada o precocinada por que no has podido cocinar? ¿Hay días que ni comes? Si has respondido «sí» a alguna de estas preguntas, esto te interesa.

La falta de tiempo

¿Quién no compraría tiempo si estuviera a la venta? La falta de tiempo es algo que todos sufrimos en nuestro día a día y al final uno de los grandes perjudicados es la comida. Damos más importancia a otras cosas y dejamos a un lado la alimentación, a pesar de la relevancia que tiene. Es por ello que he decidido escribir este post, para que aunque no le demos la importancia que tiene, podamos comer como merecemos y debiéramos.

Estrategias para cocinar sin tiempo

  1. Recipiente de silicona platino para cocinar al microondas

    Existen unos recipientes de silicona platino donde se introducen los alimentos y va directo al micro, desde 5 minutos hasta 1 hora es lo que puedes tardar en cocinar diferentes y sabrosos platos con este invento. Es una manera sencilla, rápida y práctica de cocinar, donde puedes invertir el tiempo que tarda en cocinarse en otras cosas, ya que no tienes que estar pendiente, solo atenta al «piiim» de tu mircroondas. Aquí os dejo un recetario de lekue , una de las marcas que comercializa este utensilio, donde encontrareis las recetas para estos platos:

    • Judías verdes con patata – 10 minutos
    • Merluza en salsa verde – 3 minutos
    • Lubina con calabacín y zanahoria – 8 minutos
    • Revuelto de champiñones con tostadas – 8 minutos
    • Lenguado a la mostaza antigua –2 minutos
    • Tortilla de patatas – 9 minutos
    • Timbal de verduras – 15 minutos
    • Coliflor gratinada con emmental –13 minutos
    • Manzana asada – 3 minutos
    • Tarta de queso con frutos rojos – 9 minutos

    El microondas no es la mejor técnica de cocción, tampoco os digo que comáis cada día cocinado al micro pero si que es una manera rápida, fácil, sencilla y saludable de cocinar.

  2. Organización.

    Tal y como expliqué en el post «Cómo crear tu propio menú semanal saludable» es primordial tener una organización y planificación de los platos, para poder hacer bien la lista de la compra y saber que vas a comer en cada momento. Así aunque os parezca mentira os resultará mucho más fácil tenerlo todo a punto para cocinar y comer ya que dispondréis de los alimentos, sabréis que cocinar y solo tendréis que seguir unos pasos.

  3. Tener el ingrediente principal siempre a punto.

    Ahora que es verano, más fácil, imposible. Si tenéis el ingrediente principal preparado solo será cuestión de ir añadiendo más ingredientes, me explico:

    1. En un día de fiesta, en domingo o en un hueco que tengáis, podéis hervir una o dos raciones extra por persona de diferentes alimentos que os hagan de ingrediente principal de vuestros platos:
      • Pasta integral
      • Arroz integral
      • Quinoa
      • Trigo sarraceno
      • Mijo
      • Cuscús
    2. Los guardáis en un tupper y a la nevera/congelador.
    3. En el momento de hacer la comida o cena solo tenéis que elegir cuál es el ingrediente principal que queréis para vuestro plato ese día.
    4. Añadís otros alimentos como
      • Verduras crudas (tenéis donde escoger también)
      • Huevo cocido
      • Conservas de pescado: atún al natural, sardinas…
      • Legumbres: guisante, lenteja, garbanzo…
      • Frutos secos: nueces, pipas, almendras…
      • Semillas: de lino, de calabaza, de sésamo…
      • Especies y hierbas aromáticas
    5. Aliñáis con limón, aceite y vinagre, pesto…
      En solo 5 pasos tenéis variedad de ensaladas con diferentes ingredientes y colores. Fácil rápido y sencillo. Lo bueno es que no os cansareis de comer siempre lo mismo por que podéis variar mucho con los ingredientes añadidos, solo repetiréis la base. 😉
  4. Tener un primero siempre listo

    Es el recurso más fácil y usado de todos. Tener un primero siempre a punto. Ahora en verano podría ser una ensalada verde sencilla, un gazpacho o una crema fría de pepino. En invierno, una crema de verduras o una sopa.
    Después de este primer plato, bastará con hacer el segundo (recomendable que sea la parte proteica), algo a la plancha vuelta y vuelta o sino poner el horno en marcha.

  5. Descongelar y servir

    Esto es sabido por todos, podéis cocinar lo de toda una semana y congelarlo. Id sacando cada día del congelador la comida y cena que tenéis ya preparada. Bastará con descongelarla y servirla.

Ya veis que tenéis varias opciones y que os limito las escusas para no comer o comer mal por falta de tiempo. Si se te ocurre alguna otra o tienes la tuya propia, puedes compartirla conmigo en un comentario más abajo. 🙂

María Merino Fernandez, nutricionista
María Merino Fernández
Diplomada en Nutrición y Dietética por la Universitat de Barcelona, Máster en Nutrición y Metabolismo por la Universitat Rovira i Virgili y Curso de extensión universitaria en Nutrición deportiva por la Universitat de Barcelona.

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